Razones para escribir este Blog

Días atrás, encontrándome en casa de una de mis hermanas mayores, mi sobrina menor, estudiante de psicología y temas básicos relacionados, me dijo: "Si hay algo que no entiendo es como pudiste ser peronista dada tu forma de pensar, que cosas fueron las que te motivaron para creer en un movimiento basado en el fascismo..."
"No teníamos nada que ver con el fascismo", conteste casi indignada.
Y le empece a contar..., ahí me di cuenta que la generación del 80, no tiene la menor idea del mundo en el que vivimos la del 50.
Hice este Blog para mis sobrinos e hijos, sus amigos, para que sepan que sentimos los jóvenes idealistas de mi generación, que en el mejor de los casos terminamos exiliados, los que tuvieron menos suerte están desaparecidos.
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jueves, 28 de octubre de 2010

Opinión de La Jornada: Kirchner, estadista

El ex presidente argentino Néstor Kirchner, fallecido ayer, deja un legado valioso e incuestionable en ámbitos diversos: el desarrollo democrático, la justicia social, la soberanía, los derechos humanos y la integración regional.

Cabe recordar que el ex mandatario llegó a la Casa Rosada, en 2003, en un país devastado en lo económico –con la mitad de la población por debajo de la línea de la pobreza–, tras un proceso electoral profundamente atomizado y lastrado por el desencanto de la sociedad argentina hacia la clase política, como se expresaba en la frase que se vayan todos; con tan sólo 22 por ciento de los sufragios obtenidos en la primera vuelta, el nuevo mandatario tenía ante sí la perspectiva de encabezar una jefatura de Estado carente de mandato sólido.

Sin embargo, Néstor Kirchner tuvo la altura de miras y la visión de Estado necesarias para construir su propia legitimidad: consolidó y estabilizó la institucionalidad presidencial –desacreditada como consecuencia de los manejos inescrupulosos de sus predecesores Eduardo Duhalde, Fernando de la Rúa y el propio Carlos Saúl Menem– y, desde esa posición, interpretó el sentir ciudadano e impulsó un proyecto nacional para un país postrado; reorientó al Estado hacia la justicia social; redujo los indicadores de pobreza y desempleo; fortaleció el mercado interno; recuperó el control público en ámbitos centrales como la gestión del agua y las aerolíneas; canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional y logró, con ello, liberar a Argentina de las órdenes de ese organismo financiero, que tan nefastas consecuencias han tenido en América Latina. Por añadidura, Kirchner dio un fuerte impulso a la observancia de las garantías individuales y al esclarecimiento de los episodios de terrorismo de Estado y crímenes de lesa humanidad: en esa lógica, promovió la derogación de las impresentables leyes de Punto Final y Obediencia Debida, las cuales, durante más de dos décadas cobijaron a los integrantes de la dictadura militar (1976-1983).

En lo externo, el ex mandatario gravitó como contrapeso regional a los intentos de Washington por expandir y consolidar la ortodoxia neoliberal en la región mediante el Área de Libre Comercio de las Américas: en el contexto de la cuarta Cumbre de las Américas, celebrada en Mar del Plata, en 2005, Kirchner encabezó la resistencia latinoamericana contra ese proceso integracionista, e impulsó, en cambio, la creación de espacios regionales democráticos de efectiva cooperación multilateral, como la Unión de Naciones del Sur, conformada en 2008 junto con una docena de gobiernos de la región, y cuya secretaría general ejerció desde mayo hasta su muerte. Adicionalmente, tuvo la capacidad diplomática para poner en sintonía a un conjunto de gobiernos latinoamericanos que, más allá de coincidir en el rechazo a la dependencia de Estados Unidos, se expresan en proyectos nacionales tan diversos como el del venezolano Hugo Chávez y el del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

En forma paradójica, el peso específico que adquirió el ex mandatario argentino en la política nacional y regional plantean, actualmente, una perspectiva inquietante: con la desaparición de uno de los dos factores del binomio Kirchner, el proyecto nacional que se ha venido desarrollando a lo largo de ocho años se ve amenazado en su continuidad. Cuando la oligarquía argentina se encuentra en plena ofensiva contra el gobierno, y cuando emplea como puntas de lanza a los exportadores de soya, a los dueños de los consorcios de medios y hasta funcionarios enquistados en instituciones del Estado –como quedó de manifiesto en meses recientes con el conflicto entre la Casa Rosada y el Banco Central–, la muerte de Kirchner pone al descubierto una de las principales debilidades de su proyecto: haber constreñido su liderazgo a la esfera matrimonial, y carecer, en consecuencia, de una figura de continuación de la actual presidenta argentina, Cristina Fernández, ahora viuda de Kirchner.

Corresponderá a los sectores lúcidos y comprometidos de la sociedad apuntalar los cambios políticos, sociales y económicos emprendidos durante las presidencias de los Kirchner y ayudar, así, a consolidar un proceso de renovación institucional que, más allá de sus fallas, reviste aspectos valiosos e imprescindibles para el pleno desarrollo de la Argentina contemporánea y de la región.

La Jornada: Kirchner, estadista - Opinion

viernes, 25 de junio de 2010

20 de junio, Día de la Bandera

Patriotas: Manuel Belgrano...
Por Alfredo Leuco

Si me permite, Don Manuel, me gustaría decirle que usted es el espejo en el que todos los políticos argentinos deberían mirarse. Porque usted hizo el camino inverso de tantos políticos corruptos. La mayoría llega pobre a la función pública y sale rico. La mayoría se enriquece ilícitamente.  Su biografía demuestra que usted hizo todo lo contrario. Nació rico. Nació en cuna de oro porque su padre era un importante comerciante. Por eso pudo acceder a la educación a la que accedió. Por eso Salamanca, Valladolid. Pero se pasó la vida repartiendo su fortuna entre la gente común. Y murió pobre. Se empobreció lícitamente. Se convirtió en una bandera de austeridad republicana. Usted, justo usted, que es el creador de la bandera convirtió su trayectoria en una bandera y su cuerpo en el abanderado de los mejores valores que debe tener un hombre público que está obligado a servir a su comunidad. Por eso creo que a 200 años del nacimiento de la patria llegó la hora de pedirle perdón.

Mil disculpas, Manuel Belgrano. Ojalá nos perdone. Y si me permite, como una manera de desagravio, me gustaría decirle gracias por todo lo que hizo por nosotros. En este Bicentenario le decimos gracias por haber protegido siempre a los mas desprotegidos, a los mas humildes, a los ancianos, a las mujeres y a los indios. Por haber impulsado siempre el progreso y el bienestar de la gente. Por darle a la tierra el carácter de generadora de riquezas y haber inventado el impuesto a las tierras improductivas. Progresismo puro.

Gracias por grabarnos a fuego en nuestra identidad esa frase maravillosa que dice que el sentimiento de libertad es capaz de transformar en héroes a los ciudadanos mas simples. Gracias por su combate permanente contra los monopolios y todo tipo de autoritarismo. Por haber sido miembro del primer gobierno patrio. Por defender la libertad de prensa y la modernización. Por haber traído de Europa las ideas mas avanzadas de soberanía y emancipación y las tres vigas maestras de la revolución francesa: libertad, igualdad y fraternidad. Gracias por la inmensidad de su cultura. Por hablar y leer perfectamente en inglés, francés, italiano y latín. Gracias por haber redactado junto a Mariano Moreno el Plan Revolucionario que se presentó a la Junta. Gracias por decir que la patria es educación. Por haber donado sus sueldos para construir la biblioteca pública y varias escuelas que se construyeron 170 años después. Gracias por el coraje de haber combatido en las invasiones inglesas y por convertirse en general de la Nación cuando su formación era de abogado, economista, diplomático y periodista. Pese a todo no dudó en tomar las armas y las estrategias militares para defender esta bendita tierra.Gracias por haberle salvado la vida a la esposa y a la hija del general San Martín.

Ojalá alguna vez nos perdone que lo hayamos dejado morir en la más terrible de las miserias. Vencido por las enfermedades y con el único tesoro de su reloj personal para recompensar al médico que lo asistió hasta el final. Le confieso que me produjo un desgarro en el alma cuando leí que su cuerpo estuvo ocho días sin poder ser sepultado por falta de dinero. Siento vergüenza histórica retroactiva. Por eso perdón y gracias, don Manuel Belgrano.

Gracias por la escarapela y por la bandera. Y sobre todo gracias por enseñarnos, con la enseña que nos legó, que la lucha por una patria más justa es la verdadera bandera idolatrada.

Paradojas y violencia: Documento sobre el Bicentenario


 
PARADOJAS Y VIOLENCIA: UNA MIRADA SOBRE EL BICENTENARIO
¿Por qué evocar 1810 motiva tantas reflexiones? Porque es una fecha inscripta en nuestro imaginario social con una fuerte carga simbólica que nos convoca a pensarnos como Nación.
Nación, entendida como construcción social e histórica que realizamos los pueblos. Nación concebida como un proyecto histórico colectivo que se ha ido configurando a lo largo de estos 200 años. Esto es lo que hoy cumple años y esto es lo que evocamos.
En este itinerario imaginario hacia el pasado se nos presentan algunas voces, algunas imágenes, que guardamos celosamente en nuestra memoria individual y colectiva. Y así 1810 nos actualiza el pensamiento del brillante jacobino de la Primera Junta, el Dr. Mariano Moreno, quien -inspirado en el filósofo político Juan Jacobo Rousseau- pretendió plasmar desde la nada, un régimen republicano y un orden social que materializara los ideales de libertad y de igualdad. Basta con releer los artículos de la célebre Gazeta de Buenos Aires, fundada el 7 de junio -no casualmente instituido como día del periodista- para comprobar que muchos de los ideales de MAYO siguen siendo hoy, promesas incumplidas.
La primera estación en este metafórico viaje es el Centenario. Nunca más cierto aquello que "el pasado vive en las disputas del presente y en las preguntas que desde éste le hacemos". Algunas voces destacan de 1910 aspectos sombríos, que, por supuesto, existieron. Sin embargo, conceptualizar ese momento histórico solamente como un hito de la exclusión de las grandes masas, es acentuar sólo una parte de aquella compleja realidad. Por eso, omitir los logros que tuvo nuestro país en ese Centenario es, cuanto menos,  parcial. Por cierto, es cuestionable el modelo económico adoptado que implicó la ejecución de una política represiva del Estado en relación con los pueblos originarios, con el objetivo de incorporar, "a sangre y fuego", enormes superficies a la producción agropecuaria y rentista. Se instala la violencia y el exterminio como forma única de fundar un modelo de paísnuestro primer genocidio como naciónSe generó una injusta distribución de la riqueza, la sociedad reflejaba un fuerte contraste entre un sector social, la oligarquía terrateniente, cuya riqueza y ostentación asombraba hasta los ilustres visitantes extranjeros, y los sectores obreros y populares que protagonizaron en la primera década del siglo XX, las primeras huelgas generales. En efecto, en aquellos años este nuevo "actor social" reclamaba su ciudadanía política y social frente a un régimen restrictivo que los excluía.
 Sin embargo y paradojalmente, desde el seno de esos grupos dirigentes se fue imponiendo una línea reformista que produjo hacia 1912, la ley electoral Sáenz Peña que marcaría el inicio de un largo proceso de democratizació n del régimen político. En el contexto histórico de la época, nuestro país comenzaba a experimentar los cambios que también caracterizaban a los países más desarrollados de entonces. Cabe recordar que la práctica de la nueva ley electoral posibilitó el acceso al gobierno de un nuevo partido político, la Unión Cívica Radical, en 1916.
En igual sentido, la sanción de la ley 1420 en 1884, durante la primera presidencia de Roca, que establecía la enseñanza obligatoria, gratuita y laica, permitió -como lo refleja el tercer censo nacional de 1914reducir significativamente el analfabetismo en la Argentina en 30 años. En efecto, mientras en 1869,  año del Primer Censo Nacional, había un 77,4% de analfabetos mayores de 14 años en todo el país y un 48% en la ciudad de Buenos Aires, en 1914 estos guarismos se habían reducido al 36% y al 21 % respectivamente, es decir, se habían reducido en más de un 50%.
Por otro lado, hacia el Centenario se destacan los avances logrados en materia de salud públicadesde aquel dramático año de 1871 cuando una epidemia de fiebre amarilla sesgó la vida de 14.000 personas en la ciudad de Buenos Aires. En esos 40 años, se construyó una infraestructura sanitaria que incluía desde aguas corrientes, cloacas y cementerios hasta maternidades, instituciones como la Liga Argentina contra la Tuberculosis (1901) y hospitales especializados en enfermedades infecciosas como el Tornú (1905). En el ámbito universitario, se renovaron los contenidos de la enseñanza de la medicina, y se inició la pediatría social en la Argentina de  la mano del Dr. Emilio Coni.
Otro aspecto que no puede omitirse es la transformació n que experimentó la ciudad de Buenos Aires. Sería imposible enumerar el asombroso programa de construcciones públicas y privadas llevadas a cabo. Espacios verdes que hoy disfrutamos como el Parque 3 de febrero creado por iniciativa de Sarmiento(1874) , el Jardín Zoológico y el  Botánico (1898) constituyen testimonios de aquella etapa histórica que culminó en el Centenario. La avenida de Mayo (1894) y joyas arquitectónicas, como el Palacio de aguas corrientes (1894), el Palacio del Congreso Nacional (1906), y el Teatro Colón (1908) nos hablan de una ciudad que aspiraba a convertirse en la París de América del Sud.
Finalmente esta mirada en torno a 1910 destaca el clima de esperanza y optimismo que prevalecía -a juzgar por la mayoría de las publicaciones de la época- hacia el futuro de la Argentina, al tiempo que silenciaba aquella matanza.
Desde 1930, se inició una matriz de inestabilidad institucional crónica, tornándose el régimen político progresivamente menos respetuoso de los derechos individuales que se consagraron en la Constitución de 1853 y de una concepción republicana del gobierno. No obstante, las transformaciones operadas entre el Centenario y 1955 parecían concretar un destino de una sociedad integrada, con un avance destacado en la democratizació n política y social. Por mencionar sólo algunos hitos: la Reforma Universitaria de 1918 y el acceso de la clase obrera y de los sectores populares a la ciudadanía social durante el primer peronismo. De esta forma, se consolidó el mayor grado de distribución igualitaria de la riqueza en la Argentina, como lo reconocen todos los historiadores. La paradoja argentina radica, sin embargo, en el hecho de que a medida que la estructura social se integraba y cohesionaba aún más (teniendo los niveles de distribución del ingreso más igualitarios de América Latina, tal vez solo equiparables al  del Uruguay), se inició un proceso donde el sistema político se tornó más inestable, la mayoría de los actores económicos y sociales (además del "factor militar") descreyeron, cada uno a su manera y de un modo diacrónico, de la capacidad de la democracia liberal, a través de elecciones limpias y competitivas y de partidos políticos institucionalizados , de administrar las demandas y tensiones sociales que son características de cualquier sociedad moderna.
Desde el golpe de 1955, se inició un paulatino deterioro en todos los planos de la realidad social, de la vida institucional, en un clima de creciente violencia política, de desnacionalizació n de la economía y deterioro de las condiciones laborales. Este cuadro se aceleró a partir de los 70 con la experiencia de la última y más sangrienta dictadura militar, con sus secuelas de muerte y destrucción del aparato productivo y del entramado social, efectivamente se trató de un nuevo genocidio. Reflexionar seriamente porque fue posible éste genocidio en la Argentina es materia pendiente de todos los argentinos. Luego Malvinas …..
De esta manera, llegamos a la segunda estación de nuestro viaje…hoy nuestro presente es preocupante. Llevamos más de un cuarto de siglo en democracia, lo cual debe ser contabilizado como un gran logro frente a las interrupciones institucionales sufridas desde 1930 hasta 1983. Cabe destacar también el avance importantísimo en el campo de los derechos humanos. Como argentinos debemos enorgullecernos del Juicio a las Juntas,  sin precedentes internacionales.
Sin embargo, el funcionamiento de nuestro régimen político denota importantes fallas como observamos a diario, aquejado por una corrupción estructural que corroe a las instituciones y que vacía de contenido a la propia de democracia.
De haber sido hacia 1950 -durante "el primer peronismo"- la sociedad con mayor grado de integración social de América Latina, hoy tenemos un Estado desmantelado en sus recursos energéticos…-recordem os que los primeros piquetes en las rutas comenzaron en Plaza Huincul y en Tartagal, producto de la privatización de Y.P.F- y desmantelado en sus servicios y transporte…basta con recorrer el interior de nuestro país para ver el ocaso de pequeños pueblos condenados al aislamiento por el cierre de los ferrocarriles.
Hoy tenemos una sociedad profundamente fragmentada con fuertes índices de marginalidad, de pobreza extrema, con un sistema educativo que dejó de ser un instrumento de integración social, con un sistema de salud, servicios sanitarios y de transporte absolutamente deteriorados… y, para completar este panorama, la difusión de la droga en todos los estratos sociales que incrementa tanto la exclusión como la inseguridad, que hoy aqueja a millones de argentinos, y la aparición de nuevas formas de violencia para las cuales no tenemos respuesta.
  Es necesario que seamos cada vez más conscientes de nuestra realidad, no para abonar el nihilismo y el escepticismo sino para planteárnosla como un  DESAFÍO para transformarla. Y esa transformació n debe surgir desde el seno de la sociedad. Sin un esfuerzo y compromiso colectivo de todos y cada uno de nosotros no lo lograremos. No basta con criticar a nuestra clase política, mirémonos para corregir valores y prácticas ciudadanas, comenzando por revalorizar la cultura del trabajo, del estudio y el valor de la HONESTIDAD, de la VERDAD y de la JUSTICIA en nuestra vida pública y privada.
En el marco de la actual crisis económica internacional, es imprescindible construir un proyecto de país que conjugue tanto el desarrollo económico, el respeto por los derechos, libertades y garantías individuales, con una decidida política de redistribució n del ingreso y fortalecimiento de la red de protección social del Estado que integre nuevamente a todos los excluidos del sistema. Que contribuya a la creación de un nuevo orden internacional, una "nueva globalización" , sin hambre, sin excluidos, con justicia, con fraternidad y libertad, para transitar el camino de la construcción de una cultura de paz en el mundo…hacia el Tricentenario.

MOVIMIENTO POR LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA / DE MUJERES, JOVENES Y HOMBRES

Misiones: Las otras miradas del Bicentenario en la tierra colorada

TerritorioDigital.com
Celebración y reflexión

Las otras miradas del Bicentenario en la tierra colorada

El perfil (Jorge Francisco Machón) Nació en 1935 en Posadas, Misiones. Es profesor de Historia e historiador. Preside la Junta de Estudios Históricos, Sociales y Literarios en Jardín América. Es miembro correspondiente por Misiones en la Academia Nacional de la Historia. Tiene más de diez libros publicados, además de numerosos trabajos.

En el marco de la celebración del Bicentenario, TerritorioDigital.com seleccionó las entrevistas que muestran otra perspectiva de los procesos que atravesó la provincia,  y los que aún le faltan atravesar, para que esta fecha, no sea sólo  sinónimo de festejo, sino también de crítica y reflexión sobre estos primeros 200 años.
Los protagonistas de esta re- significación del bicentenario son: la profesora en Letras Ana Camblong, el artista multifacético Ramón Ayala, la dirigente agraria Rosana Arguello, el médico Hugo Gomez de Maio, el comerciante Diego Barrios y el historiador Jorge Francisco Machón; cada uno de ellos le dan un matiz diferente, sobre cómo se vive en Misiones este proceso histórico.

La educación como eje
Para ANA CAMBLONG, de 61 años reconocidos por su aporte en la educación misionera, destacó "La educación es una columna vertebral para pensar en el bicentenario y proyectarnos hacia el futuro", consideró.

¿Qué festejamos cuando festejamos el bicentenario de la Patria?
Y esa palabra está muy presente en los medios, se la escucha en todos lados pero no se puede aventurar cuánto está metida en la vida de la gente. Creo que festejamos múltiples memorias de lo acontecido y sobre los planes del futuro. Creo que todo el mundo busca sus propias interpretaciones y el sentido de esta fecha emblemática no sólo para Argentina sino para Latinoamérica y esa ya es una lectura. Festejemos como latinoamericanos no exclusivamente como argentinos.
Además Camblong expresó que: "El Bicentenario es una fecha para pensar sobre nuestra historia. Pero no sólo la historia de Misiones sino de nuestro contexto, me encantaría poner énfasis en el Mercosur. Pensar a Misiones articulando una gran región a la que pertenece desde el fondo de la historia. Y no nos olvidemos de los pueblos autóctonos, no dejemos de lado a los aborígenes. Sería interesante que a partir de la revisión de lo que fueron los procesos históricos, mayo y en adelante nos encuentre compartiendo actividades con el Mercosur. Que festejemos de manera conjunta y pensando que pertenecemos a una historia común.
Reflexionó, tenemos todos los mismos motivos para celebrar?, Y… seguramente que los que están excluidos tienen poco que festejar, quizás sea un momento para pensar en los que no tienen nada o tienen poco. La palabra festejo parece aludir sólo a fiesta, pero la fecha es una oportunidad para la memoria de lo actual y de lo pasado. Ojalá que no quede constreñida al jolgorio solamente, sería mejor una celebración que implique reflexión, el mirarnos para adentro y hacia el mundo, que no nos alejemos tampoco de los avatares internacionales, sería darnos cuenta de lo que somos realmente.
Otra vez, en la Patria están los que tienen la posibilidad de pensarse porque manejan el lenguaje y los que no tienen acceso a la palabra
Por supuesto, mi campo de trabajo es el lenguaje, mi vida entera es el lenguaje. En vez de Patria me gustaría hablar de Matria, porque no me refiero al lenguaje me refiero a la lengua madre. La educación es una columna vertebral para pensar el bicentenario y más allá, pensar el futuro. Yo pienso seguir dedicada a los procesos lingüísticos donde privilegio la educación, aunque me dedico a otros campos como la crítica literaria la prioridad nacional es alfabetizar.

El padre del gualambao
Otro aporte significativo sobre el bicentenario es la entrevista a RAMÓN AYALA, músico compositor y artista plástico que dijo: " Hace 200 años nos independizamos pero aún seguimos esclavizados".
"El Mensú" dice que en el bicentenario todavía hay esclavos: del trabajo, de las computadoras, de la rutina, de la televisión y de compromisos efímeros. Hizo hincapié en la necesidad de "un estado de conciencia que ayude a valorar la vida en todas sus dimensiones".
La historia cuenta que en el año 1810 se formó el primer gobierno patrio que dio origen a nuestra Nación Argentina y sin embargo hoy, 200 años después, millones de argentinos siguen viviendo como esclavos" expresó el artista misionero Ramón Ayala al ser consultado sobre cómo ve al país en el Bicentenario.
Según explicó el músico "hace doscientos años nos liberamos de la corona española, pero hoy el país está lleno de mensúes que viven esclavizados a sus puestos de trabajo, presos de una miseria que no los deja ser verdaderos hombres libres y soberanos. Los capangas de la vida moderna están en la televisión que emboba, la codicia por tener el último modelo del celular, las horas de encierro en oficinas y en los niños criados sin familias".

A lo largo de estos 200 años el pueblo argentino se fue liberando de muchos yugos ¿Cree que se haya esclavizado a otros?

Por supuesto que sí. Yo siempre digo que Buenos Aires y todas las grandes ciudades están llenas de mensúes esclavos del trabajo, de las computadoras, de la rutina, de la televisión y de compromisos efímeros. Son ejércitos de transeúntes que viven presos de los designios de los virus que nos trajo la vida moderna. Porque no me van a decir que un oficinista que se pasa encerrado frente a un computadora más de la mitad de su día y que llega a su casa sólo para comer o dormir es un hombre libre. O que la liberación femenina es una mujer que corre del trabajo a su casa sin tiempo para dialogar con sus hijos o para leer un libro. O que la educación de los niños pasa solamente por dejarlos encerrados en las escuelas llenándolos de contenidos sin ningún aporte afectivo.

¿Pero hablamos de celebrar el bicentenario de la independencia y soberanía como pueblo argentino y usted dice que en realidad somos esclavos?
Yo digo que el trabajo es muy importante en la vida del hombre, porque lo dignifica como persona. Pero el trabajo no es todo y nunca debe ser una prisión. La vida es mucho más que un puesto de trabajo y la felicidad es posible cuando el hombre toma conciencia de su finitud y se compromete con este presente que es sólo un soplo de la eternidad. Políticos, empresarios, obreros, artistas, estudiantes deberíamos trabajar juntos para cuidar a nuestra sociedad y a nuestro planeta. Pero para eso es necesario tomar conciencia del encierro en el que nos estamos metiendo tras las rejas de nuestras casas.

¿Cómo analiza la presencia de Misiones en la historia nacional?
Misiones antes era un pequeño rinconcito ignorado en un punto del mapa, un poco apretado entre Brasil y Paraguay y taponado por Corrientes. Un trozo del mapa que empeñosamente se mantenía en una punta del país. Con el correr del tiempo, Misiones fue afianzándose en su territorio. Pero seguimos siendo un pueblo muy joven que aún tiene mucho que aprender. Hemos avanzado porque la historia siempre sigue su camino hacia delante en constante movimiento. A pesar de que muchas veces no hay apoyo por parte de los gobiernos, el pueblo misionero sigue tirando su carro y labrando su historia. Una historia muy rica y multiétnica como el mismo ser misionero.


Mujer de tierra y trabajo
La dirigente de la Apam ROXANA ARGUELLO recorrió en los recovecos de su imaginario la historia de esta joven Misiones en los 200 años de la Argentina a la que está agradecida como heredera de inmigrantes
 Desde muy joven, aún no ha cumplido los 40, Roxana Argüello acompaña la lucha y el reclamo de los productores yerbateros por un precio justo para el producto clave: el kilo de hoja verde, la yerba canchada con el precio ecuánime para quien acompaña el proceso de cultivo y cosecha.
Se convirtió, por elección, en secretaria de la Apam, siendo la primera mujer en la historia en liderar un movimiento agrario. Cada tractorazo que se subió a las veredas de la Plaza 9 de Julio la tuvo durmiendo en carpas y compartiendo ollas populares.

¿Qué le sale decir de 200 años de historia?
Que son 200 años que esta patria está tratando de sobrevivir para otros 200 años más. Creo que hubo puntos fundamentales. Por un lado la independencia que logramos, tenemos una provincia hermosa y rica dentro de la Argentina. Me gustaría, eso sí, que en los próximos años construyamos una estructura de país respondiendo a las demanda de la gente. De acá a 200 años más adelante, trabajemos en pos de que los que lleguen a esos 200 años, puedan disfrutar, todos, absolutamente todos, una Argentina mucho más linda y que se merezca vivir.

¿Cuáles son temas pendientes fuertes?
La distribución de la riqueza. Creo que es el punto desde donde parte todo. Hay una realidad, son 200 años en las que hubo diferentes tipos de lucha, de clases, de manifestaciones, por la patria soberana. Si uno piensa ese 25 de mayo de 1810, ahí estaban demostrando, una demostración de lucha por la libertad. Ojalá las estructuras políticas, porque no depende de una sola persona, de acá a 200 años, piensen en los distintos sectores de la población. Yo hablo con mi marido, y nos contamos, y nos decimos que la Argentina es tan rica que por más que las estructuras políticas hagan sus negociados, cosas que lamentablemente nunca van a dejar de ocurrir, es un sueño que dejen de hacer su negociado económico, pero tienen que repartir más entre la gente, tiene que haber igualdad. Hay para todos. Por más que hagan negociados por debajo de la mesa, que distribuyan a la gente que trabaja, que genera, que le den al ciudadano común lo que se merece. Pero son muy egoístas. Es que la sociedad en si debe comprometerse, sino por eso avanza la estructura política que no reparte, no nos metemos, y las sociedades dicen: igual si yo hablo o no hacen lo que quieren, y cada vez suma más esa versión. No, tenemos que sumarnos en otro compromiso político y demostrarle a esa estructura: acá está el pueblo que te votó, hacé para ellos, que esa riqueza sea para ellos. Pero el fuego, la chispa tiene que encenderse en la sociedad, la sociedad está muy cómoda, quedada. Y se contamina, ahí está el foco de la repartija, ojo, hacen sus negociados, pero que le den al pueblo lo que es del pueblo, que es el que debe exigir.


Una mirada atrás, y otra adelante
El médico HUGO GÓMEZ DEMAIO, es Jefe del Servicio de Cirugía del Hospital de Pediatría. Como reflexión por una fecha tan importante como el Bicentenario de la Patria reclamó mayor inversión para la especialización de los profesionales. Dijo que apenas se alcanzó un 20 por ciento de lo que se planteó 40 años atrás, cuando desembarcó en la provincia.
Hugo "Bubi" Gómez Demaio tiene 66 años y hace 40 practica medicina en Misiones, primero en Eldorado y después en Posadas, donde reside actualmente. Lleva tres décadas en el cargo de Jefe de Cirugía en el Hospital de Pediatría Fernando Barreyro y tan sólo algunos años menos tiene trabajando en la parte privada. Destacado en el ámbito de la salud por su incansable afán de investigar, convirtiéndose en un referente de la lucha contra el uso de agrotóxicos, dado que una de sus consecuencias - según el pediatra- son las malformaciones congénitas.
No se casó con ninguna bandera partidaria, en tanto se asume un personaje político, que se rige por su propia ideología marcada por la "honestidad". "Ser honesto es una condición del ser humano, es como respirar" asevera el médico nacido en Adrogué, provincia de Buenos Aires y atrapado por la tierra roja en 1971.
El primer logro, de una interminable lista que cimentó a lo largo de los años, data de 1964 cuando se convirtió en el primer residente en Cirugía Infantil en la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
A su currículo médico debe sumársele la faceta artística. Gómez Demaio es actor, egresado del Conservatorio de Arte Escénico en Capital Federal. Y en este rubro también alcanzó amplio reconocimiento. Su mérito más reciente es el viaje a Venezuela en octubre del año pasado, con el director Luis Andrada, donde presentaron una veintena de funciones de la obra Aeroplanos. "Hacer teatro era más barato que ir al psicólogo y era un cable a tierra muy lindo", comentó y minutos después soltó todas sus reflexiones por el Bicentenario de la Patria.

En el marco del Bicentenario y desde su experiencia en el ámbito de la salud ¿qué logros tiene la provincia y en qué debe madurar?
Cuando vinimos a Misiones en el año 70, no había pavimento para ir a Eldorado, yo venía de Estados Unidos y me contrataron para organizar el departamento del Hospital de Pediatría del Samic de Eldorado. En ese momento se hidrataba a los chicos por vía subcutánea, quiere decir que en el año 70 no se conocía la vía venosa para hidratación. Se le ponía el suero en la panza de los chicos deshidratados y se morían todos, cien por ciento. No se había hecho nunca una punción lumbar, quiere decir que en Misiones no teníamos meningitis, encefalitis porque no se tenía el diagnóstico. Entonces cuando tomé las historias del Hospital Samic de Eldorado, que se había inaugurado en abril de 1971, dije 'lo que hace falta acá es recurso humano'.
Formar recurso humano para que estas cosas no sucedan más y ahí fue donde hicimos las residencias médicas con el apoyo del director de Recursos Humanos de la Nación, entonces hicimos las residencias de Pediatría, Tocoginecología, Clínica Médica y Cirugía, las cuatro especialidades básicas con lo cual el hospital de Eldorado pasó a ser el modelo para todo el Nordeste argentino. No por las instalaciones, no porque tenía tecnología de punta, sino porque tenía recurso humano capacitado y haciendo  las cosas mínimas para que los chicos no se mueren.
Acá cuando íbamos a poner el suero las mamás agarraban a los chicos y se los llevaban, porque sabían que eso era pre mortem, antes de la muerte estaba el suero famoso. Cuando empezamos a canalizar las venas de los chiquitos y se recuperaban rápidamente, en horas, al hidratarlos correctamente, las madres los traían después para que les pongan el suero. Quiere decir que era gente muy ignorante, analfabeta, pero estúpidos no eran.
Estuve cinco años en el Eldorado y volví a Estados Unidos porque mi objetivo era investigar, estaba investigando sobre la hormona de crecimiento de factores tumorales en los niños, en ese momento me agarró el subsecretario de Salud Pública y me pidió que organizara antes de irme al departamento de Pediatría en el Hospital Madariaga, porque Pediatría era un pabellón en el Hospital Madariaga, lo mismo que había hecho en Eldorado. Yo le dije que para organizar recursos humanos se necesita por lo menos cinco años, un aparatito se puede comprar en quince días, un insumo se compra rápidamente si tiene dinero. Es lo que vemos acá, el Hospital Madariaga con toda la tecnología pero no hay quien maneje los aparatos porque nadie los conoce. Además, lo lógico es formar el recurso humano y que este pida la tecnología que él sabe manejar.
En ese sentido el recurso humano no tiende a capacitarse o bien no hay quien invierta en capacitación…
Por ejemplo, antes de empezar la construcción del nuevo Madariaga se tendría que haber previsto qué recurso humano iba a necesitar. Si yo iba a poner un resonador magnético tengo que formar gente en diagnóstico por imágenes.
Todos los trabajadores de la salud de Misiones, desde la mucama hasta la enfermera, tienen los sueldos más bajos del país. Es muy  difícil que yo pueda conseguir recurso humano formado de otro lugar y quiera venir a trabajar acá por lo que se paga en el Estado. Yo creo que ese es el problema que no ven las autoridades, pero no lo ven desde hace 20 años, no es que no lo ve esta administración. Por eso digo que del sueño aquel del año 70 al año 2010, a mí me parece que habremos conseguido el 20 por ciento, o en pediatría tal vez un poco más. El pediatra de por sí tiene un compromiso social, es el médico de la familia, enseña a criar ese hijo de la mejor manera posible, es un compromiso que no tiene otro especialista.

¿Ve ese compromiso en las nuevas generaciones de especialistas?
Sí, yo creo que si eligieron pediatría es porque tienen compromiso social. Lo que pasa es que la formación cada vez es peor, cada vez se le exigen cosas para las cuales el residente no tiene por qué venir, el residente viene a aprender no viene a servir, no viene a cumplir funciones de médico asistencial. Y las autoridades tomaron a la residencia médica como una forma barata de tener mano de obra disponible. El residente no tiene seguro ni jubilación, los usan a los pobres residentes. No estoy conforme con lo que veo después de 40 años en esta provincia, pienso que podríamos haber hecho más si las autoridades  se hubieran comprometido en lo que era un proyecto de salud.

Así planteado parece que la salud siempre será una asignatura relegada en políticas públicas…
Claro, porque no da votos. En  el Hospital nuevo de pediatría acá enfrente viene la presidente, los diputados, viene todo el mundo porque se inaugura una pieza con equipo adentro, pero si yo formo recurso humano y le pago bien, eso, primero no tiene retorno y después… es como que yo te diga 'que honesta que sos vos', y no te estoy diciendo ningún piropo, lo menos que podés ser en la vida es ser honesto. En la vida ser honesto es una condición básica, es como respirar, y tengo que respirar bien porque tengo que vivir, de manera que la única manera de servir a la comunidad es siendo honesto…
Pienso en el vicepresidente Cobos y creo que está loco con eso que dijo que 'si no hay corrupción gobernar es una utopía', o no sabe historia, me acuerdo de Lisandro de la Torre, de Arturo Illia, de San Martín, Mariano Moreno, Belgrano de tantos y tantos, recordemos eso ya que estamos en el Bicentenario. Y reconozcamos que esta ciudad se llama Posadas por un tipo que quiso hundir a la provincia de Misiones, y a nadie se le ocurrió cambiarle el nombre a la Capital de la provincia. Viamonte que vendió al ejército criollo frente a los españoles tiene calles en todos lados, y Castelli no tiene nombres en ningún lado o tiene muy pocas. Entonces digo bueno, los argentinos somos así.
Yo tengo es indignación y digo lo que siento, es así. Los votos se compran. Someten a la gente a través de la pobreza, los tienen encarcelados a través de esas migajas que le dan. Son sistemas nefastos de autoritarismo sucio, esto de los planes jefes y jefas de familia. Por qué no hacen una fábrica y los ponen a laburar a todos esos tipos, les enseñan a laburar, los mandan a la escuela nocturna, les obligan a estudiar y sino no le pagan el sueldo. No invierten en eso, no invierten en educación.
Cuando Japón salió de la Segunda Guerra Mundial dijo el 50 por ciento del presupuesto del país es para educación y hoy es una potencia. No tiene ninguna sustancia prima, hasta el agua de mar la tiene que transformar en potable. Sin embargo, es una potencia porque educó a su población.

Pero en 2006 cuando se impulsaba la modificación de la Constitución para establecer la reelección indefinida, el pueblo misionero dijo no ¿no es acaso una muestra de que no todo se puede comprar?
Eso hubiera sido ya un atropello, yo no sé si no hubiera estado el obispo Piña en el medio si hubiera ganado el no. La presencia de Piña hizo que la gente reflexionara, que se dijera 'si Piña dice que no, vamos a escucharlo'. Fue una de las pocas cosas que Misiones hizo bien y fue gracias a Piña.

Igualmente, esto genera esperanzas en la ciudadanía…
Da esperanzas porque si cada uno se dedicase a hacer bien, honestamente, con criterio y con solvencia lo que tiene que hacer la provincia cambiaría. La cuestión es que en lugares claves está gente que no sabe. Hay que invertir en capacitación no en ladrillos, el tema es que la capacitación no trae retorno.

¿Significa que se necesita en la política, referentes del carácter de Piña?
No sé… hace poco se publicaron las memorias de Favaloro en el diario La Nación y decía Favaloro que él había dejado todo, el éxito, el dinero, el reconocimiento de sus colegas en Estados Unidos, por venir a hacer acá algo por la gente que lo necesitaba, tal es así que a la gente del Pami le operaba gratis en la Fundación Favaloro. Me acuerdo de Alderete, representante del Pami en la época de Menem, y le negaron el pago de lo que se le debía, con lo cual él tenía que empezar a echar personal de la Fundación Favaloro y eso no lo podía tolerar. Entonces digo, a gente como Favaloro nosotros le pusimos el revólver en el pecho, no se lo puso él, fuimos nosotros. Y no hicimos nada para que no vuelva a suceder una cosa así.
Y si tuviese que rescatar algo bueno, lo positivo para la provincia luego de tantos años de carrera…
Lo lógico sería reconocer el recurso humano que ya formó la provincia, me acuerdo cuando dejé el departamento de recursos humanos de Salud Pública, formamos 1.200 auxiliares de enfermería porque era lo que necesitaba la provincia, y casi 130 médicos formados con la patología de la provincia, eso fue en el año 1986.
He viajado a Estados Unidos unas cuantas veces por tiempos de tres meses a hacer especializaciones pero siempre he vuelto acá, ni siquiera a Adrogué, mi lugar de origen. Siempre volví a Misiones.

La esperanza de un comerciante posadeño
DIEGO BARRIOS es ex presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas. Reflexionó que "en medio del cambalache se está perdiendo el patriotismo". Destacó la falta de respeto hacia la autoridad como una de las falencias actuales más difíciles de erradicar, con el consecuente sentimiento de anomia.
"Soy un hombre de esperanza", se autodefine Diego Barrios (42) rodeado de sus seres queridos en su oficina, ubicada en Junín casi Mitre de la capital misionera. Una empresa familiar dedicada a los elementos eléctricos, que fue incorporando negocios informáticos y desarrollos tecnológicos, se ve amenazada si continúan descendiendo los valores esenciales de la sociedad.
El ex presidente de la Cámara de Comercio e Industria de la ciudad de Posadas se muestra preocupado por cómo avanzan algunas vivezas criollas o bien argentinas, como la corrupción en todos los ámbitos, desde aquellas recomendaciones que hiciera el ladino Viejo Vizcacha para hacerse amigo del juez, en el Martín Fierro, hasta llegar a convertirse producto del deterioro moral en un cambalache, como tan bien pintara el genial compositor Enrique Santos Discépolo, cuyas letras parecen acorralar y menguar el patriotismo argentino.

Pensando el Bicentenario, sería triste no dejar ningún legado a nuestros hijos.
Por ese lado sería bueno empezar. Es que todo lo que uno haga en la vida para bien o para mal, lo van a sufrir nuestros hijos y nuestros nietos. Y uno amor por los suyos tiene naturalmente, y es imposible eludir ese sentimiento.
Por ahí tenemos que ser responsables si vemos que la sociedad se está desvirtuando, porque quienes van a sufrir las consecuencias son los que vienen. Ya se observa en la delincuencia simple.
En el asalto, en el robo, en el asesinato. La violencia familiar, es mayor donde más necesidades económicas hay.
Quien más va a sufrir es el más humilde. Entonces, de qué me sirve a mí tener suficientes recursos económicos si no los voy a poder disfrutar tranquilo junto a mi familia y los seres queridos.
Si hay otro que está muy mal al lado mío y como no hay valores en la sociedad, va a ir y sin querer me mata para sacar algún dinero porque cree que es correcto robar; porque si roban los otros por qué no robar también. Entonces para qué construir una empresa o tener más dinero si no lo van a poder disfrutar mis hijos o nietos.
Ahí es donde debemos intervenir, porque ahí nos importa a todos.

Los desafíos que se propone para el Bicentenario, no parecen una misión sencilla.
Es un desafío individual de quienes tienen recursos, con un nivel medio, son los máximos responsables de producir el cambio.
Dejar de tener miedo.
No ser un Quijote de la Mancha, pero hablar y compartir entre la gente, exigirles a los dirigentes en forma personal o pública para que sean transparentes en los actos públicos, es lo que queda.
Si hoy la Justicia nos garantizara que se hacen planteos y se juzga en forma correcta sería el camino, pero creo que todavía no estamos en esa posición. Estoy sí convencido que habrá un cambio.

Lo que está proponiendo llevará algún tiempo. 
Tal vez lleve mucho tiempo o no, pero va a haber un cambio. La sociedad es inteligente, pero tiene que haber crisis. Solamente las crisis producen cambios. Se pueden inducir la crisis o viene por peso propio, la crisis de valores es la que peor reacción tiene.
Los cambios son lentos. Pero quisiera ver una luz, una señal. Empezar a caminar el camino de lo correcto, salir del delito, desde los más pequeños a los más graves. Tengo esperanzas que algún día la Justicia comenzará a funcionar como corresponde. De hecho los militares nunca pensaron que serían juzgados.

¿No teme perder las esperanzas ante tamaño reto?
Estamos pensando en el marco del Bicentenario, pensando en cien años y tengo esperanza porque veo que hay muchas personas que piensan como yo. Se empieza a actuar, pero muy fríamente.
Es como que el promedio está más acostumbrado a vivir de otra manera, hay cierta comodidad pero hay mucha gente que está viviendo muy mal. En eso hay cierta desconexión de una parte de la corporación política y económica.
Están distanciados del promedio de la sociedad, me incluyo.
Tengo la esperanza que el conjunto de la sociedad empiece a pedir eso y creo que los dirigentes saben que deben cambiar.
No pierdo la esperanza que se recapacite y cambie, porque no le conviene a nadie. De qué sirve tener mucho poder económico, para después tener que ir a vivir a otro país.


El desafío de ser historiador en estos tiempos
"La historia misionera es de despoblamientos y sangrías" expresó el historiador misionero JORGE FRANCISCO MACHÓN. El Bicentenario, para el escritor, es la oportunidad de rescatar el valor de los héroes guaraníes que murieron luchando hasta ser completamente despojados.
Jorge Francisco Machón habla de Misiones con la pasión de quién eligió vivir en ella. Es posadeño y hace 50 años vive en Jardín América. Aunque heredó el asombro por esta tierra de su padre, inmigrante francés, y ese arrobamiento todavía late en las cartas que su padre escribía a una tía que quedó en Francia y que el historiador atesora.
Y así como ama estas tierras en las que está orgulloso de vivir, no deja de felicitar la insistencia de su padre para que conserve la ciudadanía francesa. La misma que le permitió a su hija radicarse en Suiza cuando la crisis argentina cerraba oportunidades, cumpliendo en tres generaciones un trayecto familiar muy argentino.
Este profesor de Historia, que fue diputado entre 1973 y 1975, se dedicó a la investigación histórica tras jubilarse de la docencia y publicó varios libros y trabajos. Y a diferencia de aquellos a los que cuanto más conocen más se desencantan, este misionero es un apasionado de la tierra que eligieron sus padres y de la gente que la habitó y la marcó con su entrega.

¿Qué significa este Bicentenario?
Es un momento de reflexión. El Bicentenario nos ayuda a que empecemos a comprender más qué significó para Misiones y en Misiones la Revolución de Mayo.
Porque para todo el mundo, la historia misionera se centra en el período jesuítico, últimamente tiene mucho auge el repoblamiento inmigratorio, y este es el momento de reflotar en las escuelas la participación que tuvo Misiones.
No solamente declamando que fue la primera provincia que se adhirió a la revolución de Mayo, con Tomás de Rocamora, el gobernador interino, que era criollo y nicaragüense.
Fue una situación conflictiva. Ahí tenemos el primer resultado. Una disgregación más de la gran provincia de Misiones, es decir los ex pueblos jesuíticos. Ya habíamos tenido un primer fraccionamiento cuando los portugueses se quedaron con las Misiones Orientales. Y ahora tenemos uno nuevo por el choque entre el Gobierno de Buenos Aires y el Gobierno de Asunción, que se pronuncia por el Régimen de Regencia.
Pero estos detalles no es lo que interesa. Interesa reflexionar que de entrada se vio Misiones inmersa en la problemática de la Revolución. Que para unos era nada más que el cambio de autoridades, de un Gobierno español a uno criollo; para otros fue una revolución.
Y aparte en una Misiones donde casi la totalidad de sus habitantes eran misioneros guaraníticos. Entonces, en este conflicto entre Buenos Aires y Asunción, se produce la llegada de Belgrano. Y así sí, para mí, entra la revolución. Con el reglamento, se efectiviza la revolución. Y es bien asimilada y entendida por nuestros líderes guaraníticos. Y no nos debe extrañar después que cuando vienen las ideas federales, Andresito se sume.
Es el momento de reflexionar y valorar la actuación de nuestros líderes misioneros guaraníes.

¿Tienen nombre?
Es un plato pero toda esta etapa nosotros la centramos en Andresito. Y Andresito no estuvo solo.

Pero es al único que conocemos
Y nos estamos olvidando de estos otros que fueron lugartenientes de él. Gente muy particular. Matías Abucú, por ejemplo, que hasta su señora contribuyó a la causa libertadora. Y que cuando estuvo Belgrano se vino de Apóstoles, a conversar con Belgrano. Y después, cuando San Martín pide gente, son los mismos que juntaron los reclutas de Apóstoles y la zona del Uruguay, y se los llevaron a San Martín. Y hay detalles, como por ejemplo, cómo lleva Matías los reclutas y las recomendaciones que les dan. Que había que cuidarlos, que hay que tratarlos bien en el idioma. Y tener cuidado porque gustan mucho de cambiar mujeres (Risas).

¿Y qué desafíos aparecen ante el Bicentenario?
La revolución de Mayo no fue la revolución de la República Argentina. No existía República. Fue pensada como una revolución de la Patria Grande, la de Bolívar, la de Artigas. Eran las Provincias Unidas del Río de la Plata. Sin perder la identidad de cada pueblo, buscar ese concepto de Patria Grande, de integración natural.
Acá somos privilegiados por la naturaleza. Como decía un amigo mío entrerriano: Misiones es un lindo lugar para anclar y echar raíces. Y eso hizo que Misiones sea de todos. Inclusive, se necesitan muy pocos años de residencia acá para sentirse misionero.
Estamos orgullosos del terruño que habitamos. Estamos orgullosos de su historia, llámese las misiones jesuíticas, llámese de la participación que tuvimos y por eso entendemos este Bicentenario. Y también de los nuevos aportes que hubo.

La inmigración. ¿Y las deudas pendientes?
Misiones tiene muchas. Históricamente, salvo Posadas, que tiene calles donde son recordados sus comandantes guaraníes, en el resto de la provincia, salvo por Andresito, tenemos General Paz por todos lados. No tenemos un Pantaleón Sotelo o Matías Abucú. Esos nombres no están en ningún lado. Ahí tenemos una deuda con los pueblos originarios.

Usted habla de una historia poco conocida de Misiones.
Sí, ahí estamos armando un trabajo con la Junta de Estudios Históricos de acá. Donde se invitó a cinco autores a presentar sus trabajos y eso ahora está en proceso de edición.

Pero la mayor parte piensa en los 56 años que tiene Misiones como provincia. Es una provincia joven.
Lo que pasa es que nuestra historia es una historia de adelantos y retrocesos. Es rica en el sentido de todas las culturas que uno puede pensar desde la época paleolítica, pero hubo grandes despoblamientos, grandes sangrías. Acá tenemos poblamientos y despoblamientos. La historia de Misiones es pintoresca como su tierra. Y son etapas.

Hubo una gran discontinuidad. La imprenta de Ruiz de Montoya se la llevaron a Córdoba, a Capital.
Hay cortes. Y despoblamiento. Nadie puede ir acá a cinco generaciones atrás.

¿Habrá alguno?
Tengo un árbol genealógico de un hombre que hoy es intendente de Loreto en Corrientes. Lo tengo en su recontratataraabuelo de 1725 que era secretario del cabildo de Corpus. Y a su hijo le puso ese nombre.
Somos producto de un mestizaje completo. Incluso dentro de los guaraníes. Le llaman el crisol de razas. A mí no me gusta el concepto de raza.

Pero usted también es hijo de inmigrates
También soy producto de ese mboyeré. Mi padre era francés. Y por el lado materno soy descendiente de alemanes. Y eso es lo lindo de Misiones. Acá en Misiones se terminaron las barreras. Dónde ibas a pensar vos que en la tradicional Europa, se iba a casar una polaca con un alemán. Irreconciliable.
Hace más de 50 años que vivo en Jardín América. Donde veía  casarse a un japonés y una alemana o a un auténtico guaraní hablando alemán. Hoy, lo lingüístico se perdió. Antes en las colonias seguías con el idioma.

Los misioneros siempre marcaron su situación de desventaja respecto al resto de la Argentina. Y echando la culpa a un modelo de país centralista.
Justamente. La historia misionera no pudo escapar a lo que muchos llaman la historia oficial. La historia oficial fue con Buenos Aires cabeza del país, la gran cabeza. Y en esa historia porteña, centralista, lógicamente hasta no hace muchos años, Artigas era prototipo de la anarquía. Y Misiones formaba parte de la Liga de los Pueblos Libres, como provincia. Y encima todavía, manejada por sus propios guaraníes. Entonces, en la historia oficial es una historia marginal. Tan marginal era que no supieron defender la territorialidad de Misiones. Misiones recuperó parte de su territorio después de la guerra de la Triple Alianza, como resultado de la victoria. Y pierde, por no saberlo defender, un tercio de su territorio en manos de los brasileños. Después viene otra historia, que por más revisionista que sea, no deja de ser de nuevo sobre el gran caudillo que es Rosas. Volvemos de nuevo al mismo tema. Eso también está en lucha de unitarios y federales.

En el libro de Cabral Arrechea sobre Andresito queda la sensación de que Misiones era la tierra en la que se peleaban los paraguayos, los brasileños y los argentinos.
Exactamente. El libro de Cabral es muy bueno para plantear el problema social. Después cuando hacen desaparecer la provincia de Misiones -porque no te olvides que esta no era tierra particular, era del cabildo de los pueblos- sucede el gran reparto de tierras acá.
Claro, porque da la sensación de que Misiones aparece cuando Roca procede al reparto de tierras entre nueve familias.
Es que para esa época ya no había tampoco negros.

Habían muerto en las guerras
Los misioneros fueron carne de cañón. Todas esas guerras en Brasil. Y eso es lo lindo de Andresito. A diferencia de estos caudillos -llámese Rosas, llámese Ramírez- él no luchaba por el mantenimiento de sus propiedades. Él luchaba por su gente para que tengan los derechos que nos vienen de la declaración de la Revolución Francesa, igualdad y fraternidad.

Era ese el espíritu de la Revolución
El reglamento de Belgrano les da el derecho. Cuando Andresito se dirige a los paraguayos exigiendo el desalojo de Candelaria les dice "como verdaderos americanos que somos".

¿Usted cree que sería una buena forma de celebrar el Bicentenario en Misiones recordando la figura de Andresito?
Sí, la gesta de Andresito y sus lugartenientes que se jugaron por una Patria Grande.

Una reedición por el Bicentenario
"El 22 de diciembre de 1953, al promulgarse la Ley Nº 14.294 por la cual se reconocía a Misiones el rango de provincia argentina, el Estado no hacía otra cosa que saldar una vieja deuda que tenía con el pueblo misionero: restituirla a la jerarquía que las vicisitudes de las luchas en los albores de nuestra nacionalidad le despojaron".
Estas palabras preliminares abren la tercera edición del libro "Misiones después de Andresito" de Jorge Francisco Machón. Y la reedición es explicada por su autor precisamente como un aporte al Bicentenario. En sus páginas se repasa y documenta el triste y trágico destino de los misioneros guaraníes, despojados de sus tierras y riquezas (su ganado, estancias, los ornamentos de sus iglesias y finalmente hasta sus yerbales) por las ambiciones principalmente de los portugueses, pero también de paraguayos, correntinos y entrerrianos.
"A fines de 1820, la llamada Rebelión de los Misioneros había terminado. Desde el punto de vista institucional podemos decir que, aunque temporariamente, la provincia de Misiones ya no existía… La población de la región había quedado reducida al décimo de lo que era en tiempos de los jesuitas", apunta Machón en las páginas finales.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Declaran a Evita Perón como "Mujer del Bicentenario" de Argentina


BICENTENARIO EN LAS AMÉRICAS
El Gobierno de Argentina declaró a María Eva Duarte, "Evita", la segunda esposa del ex presidente y general Juan Perón, como "Mujer del Bicentenario". Argentina cumple su bicentenario en 2010.
Agencias/Servicios de Clave Digital
martes, 9 de marzo de 2010, 02:04 p.m.
Buenos Aires.- El Gobierno de Argentina declaró a María Eva Duarte, "Evita", la segunda esposa del ex presidente y general Juan Perón, como "Mujer del Bicentenario" de este país mediante un decreto publicado este martes por el Boletín Oficial del Estado.

La distinción apunta a "honrar a una figura histórica que, en la República Argentina, representa en forma acabada la imagen de las mujeres en la lucha por sus derechos", señala el decreto firmado por la presidenta argentina, Cristina Fernández.

Además, recoge una reseña en la que el historiador argentino Norberto Galasso destaca que "Evita" se convirtió "en la mujer más querida y admirada por los pueblos, no solo en su propio país, sino en el mundo entero".

El decreto presidencial también cita al historiador Mario O´Donnell, para quien la segunda esposa de Perón "llevó adelante una intensa campaña para que toda mujer argentina, fuese o no peronista, se comprometiera para obtener sus legítimos derechos políticos".

En 1951, en medio de una multitudinaria manifestación popular, "Evita" Perón pronunció un discurso con el que renunció a acompañar a su esposo en la fórmula que ganó las elecciones presidenciales del año siguiente, como reclamaban sus seguidores.

"Evita" murió a fines de julio de 1952, víctima de un cáncer de útero, y aquel discurso es recordado por los peronistas como un "renunciamiento histórico" al poder.

El decreto presidencial dispone que la figura de "Evita" sea recordada en murales que se pintarán en el edificio donde pronunció ese discurso, que actualmente ocupan los Ministerios de Salud y de Desarrollo Social, en pleno centro de Buenos Aires.

Los murales, en los que trabajarán varios artistas plásticos, representarán por un lado el "renunciamiento histórico" de 1951 y por otro la imagen de "Evita" publicada en su libro "La razón de mi vida".

El homenaje a María Eva Duarte de Perón forma parte de las celebraciones del Bicentenario del primer gobierno autónomo de España, que se cumple el 25 de mayo próximo.