Razones para escribir este Blog

Días atrás, encontrándome en casa de una de mis hermanas mayores, mi sobrina menor, estudiante de psicología y temas básicos relacionados, me dijo: "Si hay algo que no entiendo es como pudiste ser peronista dada tu forma de pensar, que cosas fueron las que te motivaron para creer en un movimiento basado en el fascismo..."
"No teníamos nada que ver con el fascismo", conteste casi indignada.
Y le empece a contar..., ahí me di cuenta que la generación del 80, no tiene la menor idea del mundo en el que vivimos la del 50.
Hice este Blog para mis sobrinos e hijos, sus amigos, para que sepan que sentimos los jóvenes idealistas de mi generación, que en el mejor de los casos terminamos exiliados, los que tuvieron menos suerte están desaparecidos.
Mostrando entradas con la etiqueta Terrorismo de Estado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terrorismo de Estado. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de diciembre de 2019

Comienza hoy semana de acción por el cierre de la Escuela de las Américas

Tatiana Félix *

Adital - 6.11.10 

Defensores de la paz y de los derechos humanos de los países de América Latina y el Caribe se movilizan a partir de hoy (16) y hasta el domingo (21) para realizar manifestaciones y protestas contra la Escuela de las Américas, acusada de ser un lugar de formación de violadores de derechos humanos.

Surgida en la década del 40, e inicialmente situada en Panamá, América Central, hoy la escuela está ubicada en Fort Benning, en el estado de Georgia, Estados Unidos. Desde 1990, manifestantes realizan protestas frente a la actual sede de la escuela, en Fort Benning.

Se estima que miles de activistas, entre estudiantes, religiosos, ciudadanas y ciudadanos comunes, ex-veteranos de guerra y otros, participen de las manifestaciones contra la llamada 'Escuela de Asesinos'. Para Roy Bourgeois, fundador del movimiento Observatorio de la Escuela de las Américas (SOAW, por su sigla en inglés), "la lucha por cerrar la Escuela de las Américas es una tarea de todos los pueblos que aman la paz y la justicia".

La coordinadora del movimiento SOAW para América Latina, Lisa Sullivan, citó algunos ejemplos como el golpe de Estado en Honduras, la represión en El Alto, Bolivia, y las violaciones de derechos humanos en Colombia para justificar la lucha por el cierre de la Escuela Militar. Para ella, mientras los países continúen enviando soldados a esta escuela, situaciones como éstas, que atentan contra la democracia, continuarán ocurriendo.

En muchos países de la región, los activistas están movilizándose para sumar esfuerzos en esta lucha. En México, Guatemala, República Dominicana, Chile y Paraguay, por ejemplo, se están recolectando firmas para una carta que se enviará a los presidentes de América Latina y el Caribe, con el pedido de que no envíen más tropas a la Escuela Militar. En naciones como Argentina, Honduras, Nicaragua, Ecuador y otras, se están realizando foros, encuentros y talleres que abordan la cuestión.

En un mensaje de apoyo dirigido al movimiento SOAW, el Grupo Operacional de la campaña 'No Bases', de Argentina, declaró que "saludamos la decisión de los países de la región -Argentina, Venezuela, Bolivia y Uruguay- que han dejado de enviar soldados a la Escuela de las Américas, una institución que no ha variado su práctica ni sus objetivos aunque ahora se denomine Instituto de Cooperación y Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC) y se haya mudado de Panamá a Georgia (EEUU)".

Pero, por otro lado, considerando que países como Colombia, Chile, Perú, Nicaragua, República Dominicana, Ecuador, Panamá, Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Paraguay, México, Jamaica, Bélice y Brasil todavía envían tropas a la referida escuela, los/las militantes argentinos/as se comprometen también a sumar esfuerzos "para que ningún país latinoamericano continúe enviando militares y policías a ésta u otra academia militar y policial con similares objetivos".

El Grupo resaltó también que considera importante la reciente declaración del presidente de Bolivia, Evo Morales, que además de denunciar y rechazar el papel de la escuela, sugirió que la Unión de las Naciones Sudamericanas (Unasur) instale un Instituto de preparación para las fuerzas armadas de la región, con foco en la formación democrática y patriótica y de acuerdo con los principios de unidad de América Latina.

"La creación de un Instituto de esta naturaleza sería una verdadera alternativa a la Escuela de Asesinos cuyo cierre reclamamos y, además, se correspondería plenamente con los objetivos que llevaron a Unasur a la creación de un Consejo de Defensa Suramericano y un Centro de Estudios Estratégicos donde los países de América del Sur pueden determinar con autonomía sus propios intereses geopolíticos y sus políticas de Defensa nacional", comentó.

Más informaciones: gabi@soaw.org

Traducción: Daniel Barrantes - barrantes.daniel@gmail.com



* Periodista de Adital



No son filtraciones, es el Imperio

miércoles 1 de diciembre de 2010
Revelaciones escandalosas 

Director de Miradas al Sur.

Cada uno de los 250 mil archivos del Departamento de Estado no sólo pone de relieve cosas incómodas para la diplomacia estadounidense sino que desbaratan la autoridad del Imperio. 

Hace ya diez años apareció la primera edición de La CIA y la guerra fría cultural, de la académica inglesa Frances Stonor Saunders. Un libro clave para entender la ideología que sostiene la actividad de espionaje en los Estados Unidos. La autora se pasó ocho años solicitando documentación a La Agencia –como se dice en la jerga– y lo único que logró fue que, en una oportunidad le pidieran un pago de 30 mil dólares para acceder a alguno de los archivos, en concepto de gastos administrativos. Por otra parte, el encargado de la CIA le advirtió a Stonor Saunders que no encontraría grandes revelaciones en el material que buscaba. La autora no desfalleció y consiguió muy buena base documental en archivos y testimonios privados. El libro es clave para entender cómo, durante la Guerra Fría, los Estados Unidos invirtieron muchísimos recursos para propaganda cultural y mediática en Europa. La manera –nada conspirativa– fue crear fundaciones (especialmente el llamado Congreso para la Libertad Cultural) a través del cual se financiaban encuentros, personalidades de las letras y el arte, se montaron medios de comunicación o se invertía en otros ya existentes.

Las filtraciones que estos días ganan las portadas de los principales diarios son un fenómeno difícil de comprender en toda su magnitud. Por lo pronto, el laberinto que lleva a que un secreto bien guardado se escape es tan complejo como una partida de ajedrez. Siempre hay, detrás de la revelación de datos, algún "garganta profunda", que suele ser el apelativo de un arrepentido, un interesado en que se sepa algo para que se oculte otra cosa, algún sector opositor que pretende debilitar al gobierno de turno o infinidad de otras variantes. Sin perjuicio de lo atrapante que resulta meterse en los vericuetos de las guerrillas de desinformación-información, hay un contexto político mundial de decadencia del Imperio que, más allá de los orígenes, hacen muy interesante estas llamadas filtraciones de WikiLeaks. En principio porque el australiano Julian Assange, la cara visible de las fulminantes denuncias, tiene la trayectoria de un militante globalifóbico propio de estos años. Es matemático, es hacker, es periodista y desde hace una década se metió en una cruzada para desvelar las órdenes de matanzas o crímenes cometidos por las tropas estadounidenses en los más diversos lugares del planeta. Desde ya –no hay que ser ingenuos–, una personalidad determinada y comprometida no alcanza para explicar por qué se resquebraja el emporio de información secreta más sofisticado del mundo.

Pero tampoco es tan decisivo explicar el origen. Más importante parece ser que todo es cierto. Y que cada uno de los 250 mil archivos del Departamento de Estado no sólo pone de relieve cosas incómodas para la diplomacia estadounidense sino que desbaratan la autoridad del Imperio. Assange resulta, en esta historia, el perfecto David que le tira la pedrada certera a Goliat.

Los Estados Unidos han montado la maquinaria bélica más poderosa de la historia de la humanidad y una pata fundamental de su estrategia es el manejo informativo. Se trata de algo muy complejo. Sobre todo, porque está montado en la propia mentalidad de los estadounidenses. A la CIA o el Departamento de Estado les duele cuando las críticas provienen de personas o medios que tienen impacto al interior de su ideología. Un ejemplo: durante la invasión a Vietnam, una imagen tomada en 1969 por un camarógrafo de Associated Press recorrió el mundo. Era un jefe policial –de origen vietnamita– de Saigón matando de un tiro en la sien a un prisionero. Esa foto ayudó a la ola antibelicista en los Estados Unidos. Sin embargo, en el palacio presidencial de lo que era Vietnam del Sur, están disponibles para el público, las fotos de los blondos soldados yanquis con sonrisas de niños y las cabezas de campesinos vietnamitas en las manos. Esas fotos no impactan. No perforan la cabeza del pueblo de la gran potencia. No llegan al corazón. Los incomodó y los descolocó la lectura de Los ejércitos de la noche de Norman Mailer y las revelaciones de un oficial estadounidense sobre la matanza de My Lai contadas por Seymor Hersh. Por eso, durante los años de George Bush la prensa del país de los EE UU se cuidó de ningunear tanto a Mailer como a Hersh. El primero murió hace justo tres años y sus últimos artículos y libros fueron tan duros como los de los sesenta, pero debidamente sacados de agenda. En cuanto a Hersh, sigue revelando las atrocidades del militarismo estadounidense desde lugares no centrales del periodismo.

Estará por verse los motivos que llevaron a los grandes diarios del Primer Mundo a ser parte de esta andanada de revelaciones en primera plana. Es cierto que, hace unos meses, Le Monde, The New York Times, The Guardian y Der Spiegel recibieron imágenes y documentación de WikiLeaks sobre atrocidades cometidas por tropas estadounidenses en Irak. Ahora, con esta verdadera conmoción, esos mismos diarios, más El País, salieron a contar estas historias, el mismo día y a la misma hora. En el periodismo, casi todos lo sabemos, se publica en tapa lo que las empresas editoriales quieren. No alcanza con que WikiLeaks tenga buenos archivos. Se trata de los diarios más prestigiosos de España, Francia, los Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania, nada menos. Pero también, son medios privados en manos de empresas con muchos intereses y que cuidan muchos intereses. Se abre una etapa que puede desvanecerse tras la ola de escándalos. Pero que también puede ser una entrada más para el debate de cómo cambiar el manejo informativo de las grandes potencias y –además– de las grandes corporaciones. Por ejemplo, sería buenísimo que se discutiera sobre el tan cacareado acceso a la información. Un derecho sensible por estos tiempos.

LA FUNDACIÓN. 

Los Estados Unidos parecen vivir una oleada conservadora de tipo espontánea. Así se muestran los Tea Parties, como una reacción a tanta indecencia y falta de certezas que amenazan a los wasps (siglas en inglés de los blancos, anglosajones y protestantes). La épica de señoras que salen a convencer a sus vecinos de que los valores del estadounidense medio están en peligro no es más que la prolija construcción aggiornada de movimientos racistas como el Ku Klux Klan. Sin linchamientos públicos pero con la tasa de prisionización más grande del planeta y con una fabulosa campaña cultural de persecución a los llamados inmigrantes ilegales.

Para entender quiénes son los que se ocupan de enhebrar los hilos, vale la pena citar a Stonor Saunders cuando cuenta cómo se fundó la CIA. En 1947, se juntaron líderes de la inocente Ivy League (una asociación deportiva que nuclea a las universidades más prestigiosas de los 13 estados fundadores). De entre los académicos y ex alumnos, había agentes de inteligencia, líderes políticos y magnates que dieron origen al aparato más fuerte de espionaje conocido en el mundo. "La incipiente CIA comenzó a construir un consorcio cuya doble tarea era vacunar al mundo contra el contagio del comunismo y facilitar la consecución de los intereses de la política exterior estadounidense en el extranjero. El resultado fue una red de personas, notablemente compenetrada, que trabajó codo a codo con la Agencia para promover una idea: que el mundo precisaba una pax americana, una nueva época ilustrada, a la que se bautizaría como el siglo americano." La definición de esa organización de cuadros (que se replica en otras tantas agencias de espionaje estadounidenses) la dio el propio Henry Kissinger, según recuerda Stonor Saunders: la CIA es "la aristocracia dedicada al servicio de esta Nación en nombre de unos principios que están más allá de los enfrentamientos entre los partidos". Hoy quedó en jaque el Departamento de Estado, y no sólo una de las oficinas destinadas a obtener y guardar información. La primera reacción de las autoridades estadounidenses fue la de poner mayor celo para evitar las filtraciones. De ningún modo para revisar los métodos del Imperio.

Los embajadores yankees o espías de la CIA actuaron muy bien tal como dice Hillary Clinton , en base a sus prejuicios y su cultura yankee y su visión imperialista del mundo tomando los datos de fuentes muy confiables como Clarin , La Nazión , la Barcelona de derecha : Revista Noticias y la AEA ( osea Clarin y Techint ). Una idea del país virtual como el que ellos ven y como el que querrían que fuera .

Fuente : Tiempo Argentino


Allanan domicilios de un represor.


Allanan domicilios del general Carlos Alberto Martínez

Investigan al jefe de inteligencia de la dictadura por el crimen de Alberte

El pasado viernes 15 de junio fueron allanados en San Miguel domicilios del general de división retirado Carlos Alberto Martínez, Jefe de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército desde agosto de 1975 a fines de 1977 y jefe de la SIDE con rango de Secretario de Estado de 1978 a 1983. 

Martínez fue hombre de confianza de Videla y se le atribuye haber diseñado junto con Viola los planes de ejecución del genocidio y luego la Operación Centroamérica de exportación del Terrorismo de Estado. De él dependió toda la estructura de inteligencia represiva de la dictadura, incluyendo el tristemente célebre Batallón 601. Martínez, ex - alumno de la Escuela de las Américas, representó a las FFAA argentinas en cónclaves secretos del Plan Cóndor en Santiago de Chile. Ya retirado, se recicló en democracia cuando en 1989, bajo Menem, el entonces Secretario de la SIDE Juan Bautista Yofre lo nombró director de la Escuela de Inteligencia del organismo.

La orden de allanamiento provino del titular del Juzgado Federal nº 3, Daniel Rafecas, quien investiga el asesinato de Bernardo Alberte en el marco de las causas por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército.

Alberte, el militar que fue Delegado de Perón en tiempos de Onganía, fue asesinado en su casa por un comando del Ejército la madrugada del 24 de marzo de 1976 y está considerado la primera víctima mortal de la última dictadura. 

Cabe recordar que el 21 de mayo pasado Rafecas hizo allanar el domicilio del general de brigada retirado Jorge O'Higgins, acusado de haber tenido en su poder originales de cartas de Perón dirigidas a Alberte robadas la madrugada del crimen. Un vecino encontró por casualidad las cartas, además de agendas y otros efectos del represor, en el palier compartido de sus departamentos y entregó su hallazgo a la justicia.

O' Higgins, otro ex – alumno de la Escuela de las Américas, en 1976 fue subordinado directo de Martínez en la jefatura de Inteligencia del Ejército y luego participó en la Operación Centroamérica como agregado militar argentino en Honduras.

Los domicilios de Martínez allanados el viernes pasado están en Pardo 2112 y España 865, 5º piso, ambos en el partido bonaerense de San Miguel. En los procedimientos se secuestró documentación relacionada con los delitos que investiga Rafecas. Participaron funcionarios del juzgado y de la Policía Federal.

La familia Alberte denunció judicialmente el asesinato y el robo de las cartas en junio de 1976. El expediente fue reabierto tras la derogación de las leyes de impunidad. La familia es querellante en la causa, con el patrocinio letrado de la Dra. Elizabeth Gómez Alcorta. Familiares de Alberte acusaron como jefe de la comisión militar que ejecutó el crimen al General (R.E.) Oscar Enrique Guerrero, quien en 1981, bajo Viola, llegó a ser Jefe de Policía de la Provincia de Buenos Aires y luego de Malvinas, Jefe de Operaciones del Estado Mayor del Ejército.

martes, 18 de noviembre de 2014

lunes, 5 de mayo de 2014

El Equipo de Antropología identificó a tres embarazadas desaparecidas

Se trata de Mónica Edith De Olaso, Alicia Beatriz Tierra y Laura Gladys Romero. Con estos, el número de casos resueltos por Abuelas de Plaza de Mayo asciende a 113. Las jóvenes eran de Rosario, La Plata y Jujuy.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró identificar en los últimos años a tres mujeres embarazadas que permanecían desaparecidas desde la última dictadura. Se trata de Mónica Edith De Olaso, Alicia Beatriz Tierra y Laura Gladys Romero, quienes fueron asesinadas antes de dar a luz. Abuelas de Plaza de Mayo manifestó su dolor por la noticia pero destacó poder "conocer la verdad sobre lo ocurrido".

"Hoy sabemos cuál fue el destino final de Mónica, Alicia y Laura, y con dolor cerramos la búsqueda de tres nietos, no porque hayamos restituido su identidad, sino porque sus madres fueron asesinadas embarazadas. Con esta información el número de casos resueltos por la institución asciende a 113", señalaron las Abuelas en un comunicado difundido el miércoles.

El EAAF logró identificar a las tres mujeres que fueron asesinadas mientras estaban embarazadas. Si bien son casos resueltos en 2012 y 2013, los resultados recién se hicieron públicos esta semana.

Los restos de Mónica Edith De Olaso fueron encontrados juntos a los de su pareja, Alejandro Ford, en el cementerio de Ezpeleta, en Quilmes, y se pudo confirmar que la joven fue asesinada el 24 de junio de 1977, a poco de cumplir 19 años y con su embarazo en el tercer mes. Mónica y Alejandro militaban en el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) en La Plata. El 11 de mayo de 1977 ambos fueron secuestrados y llevados a La Cacha. Mónica fue también vista en la Comisaría 5° de La Plata y en el Penal de Olmos, donde fue vista por última vez.

Alicia Tierra era santafecina y era conocida como "Lali". Estudiaba Humanidades y militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y en Montoneros. Con 23 años y seis meses de embarazo, el 31 de diciembre de 1976 fue secuestrada en su casa en Rosario y fue luego llevada al Servicio de Información de la Jefatura de Policía de Rosario junto a su pareja. En 2012, el EAAF logró identificarla en el Cementerio de la Piedad de esa ciudad y determinó que fue asesinada el 28 de enero de 1977.

Laura Romero era de Jujuy, y militaba en el PRT-ERP junto a su compañero Luis Guillermo Vega Ceballos. La pareja fue secuestrada el 9 de abril de 1976 en el barrio de La Boca, Capital Federal, cuando Laura cursaba su cuarto mes de embarazo. Ambos fueron víctimas de los vuelos de la muerte: sus cuerpos aparecieron en la costa uruguaya, en la Laguna de Rocha, y fueron enterrados como NN. Recién lograron ser identificados 36 años después, a fines de 2012. "La noticia confirma, una vez más, la virulencia con que los represores se ensañaron con nuestros hijos. Los secuestraron, torturaron, a algunas mujeres las dejaron con vida hasta el momento de dar a luz, para luego robarles sus bebés; a otras las acribillaron aún con su hijo en el vientre", sostuvieron desde Abuelas. «

lunes, 27 de junio de 2011

La Resistencia Peronista, la rebelión del General Valle, los fusilamientos y el genocidio

Fusilamiento ilegal de más treinta peronistas en cárceles y basurales. El comienzo del Terrorismo de Estado.

Pintura del aragonés Francisco Goya y Lucientes, titulada El tres de Mayo de 1808 o Los fusilamientos de la Moncloa (Pintada en 1814)

El 9 de junio de 1956 se desencadenó una sublevación cívico-militar, encabezada por el general Juan José Valle, en contra de la dictadura militar, antipopular y gorila, de Aramburu y Rojas. El objetivo era exigir la vuelta al sistema constitucional y la restauración de las conquistas sociales obtenidas por la clase trabajadora durante el gobierno peronista.

Escribe: Blas García
-----------------------------------------------


Infografia de el diario El Clarín.

La rebelión fue la respuesta natural del pueblo ante la agresión de los militares que en junio de 1955 bombardearon la Plaza de Mayo, asesinando a más de 300 personas y en septiembre del mismo año derrocaron a Perón, iniciando una feroz persecución a militantes y simpatizantes justicialistas.

La conspiración de 1955

Con el correr del año 1955 la actividad conspirativa de los sectores liberales dentro de las Fuerzas Armadas se había incrementado. Se produjeron movimientos contrarios al gobierno en diversas bases militares que culminaron el 16 de junio, con un bombardeo de sediciosos pilotos navales y de la fuerza aérea, en horas del mediodía, a la Plaza de Mayo, colmada de gente, con la confesada intención de matar al Presidente Juan Perón.

Como saldo del ataque quedaron cientos de civiles heridos y muertos. El gobierno logró detener el golpe de Estado, pero la conspiración antiperonista se había ampliado. En ese momento el único sector social decidido a sostener a Perón era la clase trabajadora.

El golpe gorila

El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe militar contra el gobierno constitucional de Perón. Los jefes del levantamiento, autodenominado "Revolución Libertadora", son los generales Aramburu, Lonardi y el contralmirante Isaac Rojas.

El 20 de septiembre Lonardi asumía la presidencia de la República con una frase que luego fue desvirtuada por la realidad de los hechos: "Ni vencedores, ni vencidos".

Los partidos políticos gorilas festejaban en las calles. El Comité Nacional de la UCR brindó su apoyo al gobierno militar explicitando textualmente que "la revolución triunfante por el sacrificio de soldados, marinos, aviadores y civiles unidos por su patriotismo y amor a la libertad, abre una gran esperanza".

Incluso radicales como los doctores Roque Carranza, Carlos Alconada Aramburú, y en Entre Ríos, Sergio Montiel, resultaron ser relevantes conspiradores y comandos civiles.

Mientras tanto, el Movimiento Peronista se encuentra desorganizado y lo previsible ocurre. Con la caída de Perón se produce el desbande general de los viejos dirigentes; muy pocos permanecerán en sus puestos de lucha.

Los comandos civiles atacan los locales obreros y los ocupan a punta de pistola (se interviene la CGT, se asaltan los locales partidarios y se encarcela a sus dirigentes más representativos). Pero la resistencia surgió rápida y espontánea en las bases populares indignadas por el derrocamiento de Perón, aunque sus dirigentes estaban presos, exiliados o escondidos.

Política de los "libertadores"

El nuevo gobierno "de facto" toma medidas de neto corte antipopular que tiende a sustituir el sistema de bienestar del peronismo.

El Plan Prebisch, alentado por el nuevo gobierno de facto, considera que existe una crisis económica en el país. Para salir de ella, siguiendo los lineamientos del Fondo Monetario Internacional, propone y efectiviza: fuerte incentivo a la producción agropecuaria, restablecimiento del mercado libre de cambios, acudir al crédito exterior, congelar sueldos y salarios, admitir la entrada de capital extranjero y la devaluación del peso argentino.

Consecuentemente, dispone el ingreso como país-socio al Fondo Monetario Internacional.

Pero grupos de militares cerradamente antiperonistas (llamados "gorilas") entienden que Lonardi es demasiado blando y no lleva a cabo la tarea de "desperonizar" al país con suficiente energía y lo remplazan por Aramburu.

Se deroga la Constitución de 1949

Con Aramburu comienza una etapa de mayor represión. Se disuelve el Partido Peronista y se intervienen más sindicatos. El 1º de Mayo de 1956 se vuelve a poner en vigencia a la Constitución de 1853, declarándose nulas y sin valor las reformas sociales realizadas en 1949.

En la Constitución de 1949 se habían incorporado los derechos sociales conquistados por el movimiento obrero y la legalización de los cambios económicos, especialmente la política de nacionalizaciones del comercio exterior, de los combustibles y del transporte.

Recrudece la política represiva

Paralelamente al cambio presidencial, se agudiza la represión, llevándose a la práctica decretos leyes como el 4.161, que desautoriza toda actividad peronista (se prohíbe nombrar a Perón y a Eva Perón, tener sus retratos o símbolos, cantar la marcha peronista, etc.) también se proscribe electoralmente al peronismo y se secuestran los restos mortales de Evita.

El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y se suceden diferentes atentados: comienza a hablarse de la Resistencia Peronista.

Empieza una sorda resistencia inorgánica, con tres polos de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas. Desde el exilio, Perón envía "directivas secretas" a los dirigentes peronistas para intentar organizar la Resistencia, menciona especialmente a la Juventud Peronista y nombra a John William Cooke su delegado personal para coordinar la Resistencia.

La resistencia peronista

El año 1956 se caracteriza por el aumento de la oposición peronista al gobierno de Aramburu, la creciente tensión social y la crisis profunda que sacude al régimen.

En el 56 comienzan a organizarse en forma embrionaria agrupaciones gremiales ligadas a jóvenes peronistas, nucleados fundamentalmente en los barrios. Estos grupos juveniles se organizarán progresivamente hasta confluir al año siguiente en la Mesa Ejecutiva de la Juventud Peronista, integrada por Gustavo Rearte, Héctor Spina, Felipe Vallese y otros. Aparecen varios periódicos ligados a ese sector (Norte, Línea Dura, etc.)

Se amplia la intransigencia

La exclusión política del peronismo, produjo un proceso de resistencia que ampliaría el perfil del justicialismo. A partir de 1955 el peronismo aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado.

El espectro político peronista se tornó muy amplio y variado. El activismo peronista opositor, con ingenio y combatividad, realizó sus intentos por la vía del levantamiento cívico-militar, acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov".

Experiencias insurreccionales

En esta etapa se realizaron alzamientos cívico-militares -la revolución del general Juan José Valle y, posteriormente, la asonada del general Iñiguez- y se probaron otras formas de lucha que incluyeron experiencias insurreccionales -la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre, encabezada por Sebastián Borro, que puso en pie de guerra al barrio de Mataderos durante una semana-, y experiencias guerrilleras rurales como fue la de los Uturuncos desarrollada en Tucumán y Santiago del Estero entre octubre de 1959 y junio de 1960.

Además, el peronismo participaba, aunque estaba proscripto, en las elecciones apoyando a otros candidatos en contra de los radicales, que eran los representantes civiles de la dictadura militar.

La conducción de Perón

La habilidad conductora de nuestro Líder, consistió en incluir dentro de su Movimiento a todos los que criticaban al sistema político-social, impulsando la organización frente a la proscripción del peronismo, y la pelea contra una dictadura que los perseguía, encarcelaba y fusilaba.

Perón combinaba todas las formas de lucha, las aprovechaba a todas, porque no confundía táctica con estrategia, ni objetivos inmediatos con objetivos fundamentales. El régimen gorila retenía el poder, pero la presencia del peronismo que lo hostigaba, lo acechaba y lo combatía, le impedía hacerlo funcionar plácidamente.

Con la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre termina la etapa del Peronismo de la Resistencia, y le sucede el Peronismo Revolucionario, cuyo nacimiento simbólico fue la toma, en 1961, de un cuartel de guardia aeronáutico en Ezeiza por parte de un grupo dirigido por el legendario Jefe de la JP, Gustavo Rearte, y donde participan "Cacho" El Kadri, "El Petiso" Spina, Carlitos Caride y Felipe Vallese, entre otros. Pero esa es otra historia.

La revolución del General Valle

En el marco de la resistencia anti-oligárquica, en junio de 1956, el General Juan José Valle organiza un alzamiento cívico-militar contra el gobierno ilegítimo para defender la soberanía popular y la justicia social, avasalladas por el gobierno militar instalado desde septiembre de 1955.

El movimiento revolucionario es infiltrado, pero no se lo reprime hasta que se manifiesta como tal. Se buscaba desde el poder dar un escarmiento total que sirviera para desalentar posibles intentos posteriores.

Tan es así, que los decretos de fusilamiento para el general Valle y sus compañeros fueron firmados antes del 9 de junio, pese a que el tribunal militar que los juzgó, los había absuelto. Así y todo se les aplicó la ley marcial retroactiva a la fecha y hora de disposición. Es de hacer notar que al rendirse el general Valle, se le garantizó salvaguardar su vida.

El escarmiento: Operación Masacre

Entre el 9 y el 12 de junio de 1956, murieron fusilados y asesinados 31 patriotas revolucionarios peronistas. En estos hechos, conocidos como "Operación Masacre", fueron ultimados, en horas de la madrugada del 10 de Junio: Mario Brión, Vicente Rodríguez, Carlos Lizaso, Nicolás Carranza y Francisco Garibotti.

El asesinato se realizó en total desorden, en un descampado que servía de basural, en José León Suárez. Los detenidos fueron bajados de los camiones, no se los hizo formar ni se armó el pelotón correspondiente y se les disparó por la espalda. El desconcierto permitió que, aunque algunos murieran, otros pudieran escapar y, en algunos casos, sin recibir ni un impacto de bala. Los que escaparon fueron los testigos de la saña y el sadismo de los represores.

El Capitán Jorge M. Costales y los civiles Osvaldo Alvedro, Dante H. Lugo, Clemente Ros y Norberto Ros, que al mando del Coronel José A. Irigoyen, pretendieron instalar en Avellaneda el comando Valle, fueron capturados y asesinados en la Unidad Regional de la Policía de Lanús en la madrugada de ese mismo día 10 de junio.

El Coronel Oscar L. Cogorno, jefe del levantamiento en La Plata, fue ejecutado en el cuartel del Regimiento 7. El Subteniente de Reserva Alberto Abadíe, herido en la refriega, es previamente curado y al anochecer del 12 de Junio, considerado apto para el pelotón, al cual se enfrentó en el Bosque. También murieron en manos de las fuerzas de represión Carlos Irigoyen, Ramón Videla y Rolando Zaneta.

El 10 de Junio, fueron juzgados en Campo de Mayo los Coroneles Alcibíades E. Cortinez y Ricardo Salomón Ibazeta, junto a cuatro oficiales subalternos: Dardo N. Cano, Eloy L. Caro, Jorge L. Noriega y Néstor M. Videla.

El tribunal resolvió que no se condene a muerte a los siete acusados, pero el Almirante Isaac Rojas ordena por decreto el fusilamiento pasando por sobre la cosa juzgada.

Al mismo tiempo fueron fusilados en la Escuela de Mecánica del Ejército los cuatro suboficiales que la habían tomado: Miguel A. Paolini, Ernesto Gareca, Isauro Costa y Luís Pugnetti.

En la Penitenciaría Nacional de la Av. Las Heras, se fusila a los tres suboficiales del Regimiento 2 de Palermo que intentaron tomarlo: Hugo E. Quiroga, Luciano I. Rojas y José M. Rodríguez.

Ese mismo 11 de Junio es ametrallado y herido de muerte frente a las instalaciones del Automóvil Club Argentino Miguel Ángel Mauriño, quien es dejado en el Hospital Fernández, donde falleció.

El 12 de Junio se entregó el General Juan José Valle, a cambio de que cese la matanza, ante la amenaza de asesinar a un detenido por día hasta su detención. Fue fusilado esa misma noche en la Penitenciaría Nacional pese a que ya se había levantado Ley Marcial.

"Se acabó la leche de la clemencia" dirá después el dirigente "socialista" Américo Ghioldi.

Terrorismo de Estado

Todas estas ejecuciones se sucedieron en menos de 72 horas, en seis lugares distintos; todas ellas estaban descalificadas por el artículo 18 de la Constitución Nacional: "...queda abolida para siempre la pena de muerte por motivos políticos..."

No hubo juicio previo, ni derecho a defensa de ningún tipo, ni ninguna posibilidad de indulto, sino que la misma madrugada del alzamiento se empezó a ejecutar gente a mansalva, sin miramientos.

En algunos casos se aplicó retroactivamente la Ley Marcial a quienes habían sido detenidos con anterioridad a su dictado, en otros se pasó por sobre la cosa juzgada, en otros no se tomó en cuenta el desistimiento de la acción armada, que hacen a la primera intimación los acusados; en otros se aplicó la Ley Marcial cuando ya no estaba en vigencia. Se trató, en definitiva, de un bárbaro asesinato, arbitrario e ilegal.

De allí nacieron muchos de los odios que perduraron en las décadas siguientes. Hubo también mucho de simbolismo en todas estas muertes "ejemplificadoras", porque allí, en los basurales de José León Suárez, comienza a distinguirse la siniestra cara de lo que luego seria el Terrorismo de Estado.

Los fusilamientos de junio de 1956 tienen tantas similitudes con la represión desatada veinte años más tarde que puede considerárselos un anticipo del genocidio y no como una simple exageración en la que incurrió un gobierno provisional "de mano dura", en una época de fuertes tensiones sociales.

Se trató, en ambos casos, de la instalación del terror como condición para impedir toda resistencia ante la reconversión económica decidida por el gran capital nacional y extranjero.

Como señala el historiador Norberto Galazo, la barbarie de las ejecuciones al margen de la ley emparenta esa tragedia de 1956 con la matanza que siguió a marzo de 1976.

En las décadas siguientes al 55, el peronismo es proscrito y perseguido por gobiernos civiles seudo-democráticos y militares que durarían hasta 1973. Ese año y en elecciones libres, el peronismo, por amplia mayoría, volvió a ser gobierno por tercera vez desde su nacimiento en 1945.